Etapa clave
Respecto a los tres modelos de orientación conceptual en la formación del profesorado, creo que nos encontramos en una etapa clave donde hemos coincidido estudiantes que hemos sido testigo de estos tres tipos de orientación. Hoy por hoy, podemos conocer a distintas personas que hayan sido alumnos de profesores con un tipo de orientación en particular. Nuestro padres y abuelos, han sido, en su gran mayoría, alumnos de profesores con una orientación perennialista (Imbernon 1994), los alumnos que ahora tenemos entre 20, 30, 40 años hemos sido, en general, alumnos de aquellos profesores con un enfoque técnico, aunque también perennialista, y por último, el enfoque práctico, las nuevas tendencias. Parece que al profesorado le cuesta tomar esta orietanción, pero no solo al profesorado, también a la sociedad en general. Puede que el profesorado no tenga la suficiente formación para saber que es lo realmente apropiado para sus alumnos, pero también lo que hay es una falta de información hacia la sociedad y hacia el cambio que la educación necesita.
Me pregunto si las personas que han formado los profesores con una misma orientación hubiesen sido las mismas si las hubiese formado un profesorado con una orientación distinta. Es decir, a aquellos alumnos que fueron instruidos desde una orientación perennialista, se hubiesen desarrollado igual que si les hubiese formado desde una orientación más técnica. ¿Hoy por hoy serían idénticos a lo que son en la actualidad? ¿Habrían elegido estudiar otra carrera, o haber dejado los estudios, habrían elegido irse por una rama más científica, o más humanística? ¿Influye el tipo de orientación en el desarrollo académico de las personas? Creo que el cambio es inevitable, cada vez hay más experimentación, y muchos de los resultados son muy positivos. La sociedad cambia en algunos aspectos a marchas forzadas, un ejemplo claro y que está a la orden del día es el mundo de la tecnología. Cada día que pasa queda anticuado lo de ayer.
Creo que debemos aprovechar esta herramienta que se nos brinda y utilizarla para hacer de la educación algo moderno y más práctico. Los recursos que tenemos hoy en el ámbito educativo son más que los que había en las rudimentarias escuelas de antaño, y tenemos a nuestro favor la posibilidad de optar por una orientación más práctica. Ya que hoy estamos conviviendo con los tres tipos de orientación, o al menos hay personas que han sido educadas desde los tres tipos de orientación (no digo que haya personas que hayan tenido profesores con los tres tipos de orientación, sino que podemos tener a tres personas, cada una de ellas educada desde un tipo de orientación) debemos aprovecharnos de ellos, para debatir, conocer y llegar a conclusiones, porque no sabemos si esto se seguirá dando dentro de cien años. Por lo menos sabemos que hoy por hoy hemos coincidido, y podemos contar nuestras experiencias de primera mano.
Añado esta foto del museo del Louvre a modo de metáfora, donde conviven dos tipos de arquitecturas diferentes y que han sido causa de polémica. Con la inauguración de la pirámide en 1990 hubo críticas y bastante polémica ya que se decía que esta obra tan moderna desentonaba con las arquitecturas existentes. Sin embargo hoy en día, creo que son muy pocos los que se opongan a dicha obra. Esta pirámide se ha convertido en imagen mundial del museo.
2 comentarios
Cecilia -
Cecilia -
Las preguntas que formulas son tentadoras y creo que pueden haber muchas respuestas a la vez sobre lo mismo. Al leerlas pensaba en los grandes personajes de la historia, por ejemplo Einstein, que fue educado bajo una orientación básicamente perennialista o academicista, fue un mal alumno y luego un genio. Si se hubiera educado en una orientación más práctica igual hubiera sabido utilizar su genialidad desde mucho antes... o no, cómo dices: nunca lo sabremos. Aunque desde una posición pedagógica lo podemos intuir: quizás hubiera tenido más tiempo para descubrir cosas geniales y desarrollarlas mucho más, posiblemente hubiera descubierto la cuenta hacia atrás de la bomba atómica.
Por otro lado, la reflexión que haces respecto a aprender de la variedad de "orientaciones" con las que convivimos actualmente, me parece de lo más inteligente y sobre todo comprometido y valiente. No siempre es fácil abrir nuestros esquemas previos para aprender de las diferencias, ni cambiar nuestros puntos de vista. Pero creo que es una actitud básica para el docente como profesional del cambio y para el cambio.
Cecilia