Seguir aprendiendo es lo importante

Siempre he oído que continuamente estamos aprendiendo.
Relacionándolo con los modelos de formación permanente me pongo a reflexionar. ¿Todo lo que aprendemos cada día nos aporta conocimientos positivos? ¿Esos conocimientos que aprendemos, los podemos llevar a nuestro campo que es el de la educación y utilizarlos para el beneficio de nuestro alumnado y para el crecimiento de nuestra experiencia y profesionalidad? Creo que todos no, pero algunos sí.
Los conocimientos que adquirimos día a día, no suelen ser conocimientos teóricos, muchos están basados en la propia experiencia, en la observación, en la indagación, nuestra curiosidad nos proporciona sorpresas de vez en cuando muy gratificantes que nos hacen formarnos como personas y crecer como profesionales si sabemos aplicar adecuadamente nuestro aprendizaje en nuestro terreno profesional.
Hay distintos modelos de formación permanente, algunos bastante dispares entre ellos, y algunos más eficaces que otros, pienso. Pero creo en todos, y todos me parecen válidos siempre que los profesionales sigan uno. Me refiero a que más allá de distintos modelos, lo importante es que los educadores tengan la motivación de seguir formándose que es lo realmente importante. El que un profesor esté motivado en su profesión hará que se esfuerzo por desempeñar su tarea sea mayor, y de esta manera conseguirá mejorar su experiencia que influirá directamente en sus alumnos y en el proceso de enseñanza-aprendizaje de estos.
Personalmente me decanto por los modelos en los que el profesional se forma con el contacto de otros profesionales, porque de esta manera puede aprender de ellos, y ellos de él, por lo que están ganando ambas partes, los profesionales que interactúan entre ellos para aprender unos de otros e intercambiar experiencias, y conocimientos aprenden por dos vías. La primera es la vía del contacto entre iguales. La segunda es la reflexión personal sobre la información captada con la interacción entre sus iguales.
También considero oportuno que el aprendizaje también sea de sus alumnos. Está claro que el profesor es el especialista en la materia, pero creo que el profesor puede aprender de sus alumnos, y puede sacar muchas ideas de ellos para poder desarrollarlas desde su profesionalidad.
Por otro lado, el modelo que obvia el contacto con otras personas, creo que queda cojo. Me gusta de estos modelos que la persona aprende a conocerse y puede darse cuenta por sí misma de las carencias que tiene en su profesión. Al conocer estas carencias tiene la capacidad de crear un camino para poder llegar a solventarlas, y eso le hace ser independiente y poder resolver sus problemas solo. Pero digo que queda cojo porque deja de lado lo social, las relaciones con sus compañeros de los que puede aprender de la experiencia de estos.
No importa que tipo de modelo sigas si realmente sigues uno porque eso significa que tendrás ganas de seguir aprendiendo para poder enseñar a aprender.

