La realidad sufre cambios continuos, y tenemos dos opciones de actuación. Una es no aceptar el cambio y vivir en la ignorancia, la otra es buscar los diferentes caminos que tenemos que seguir para conseguir nuestros objetivos como personas. En el ámbito educativo pasa lo mismo. La realidad escolar va sufriendo cambios, y hay dos maneras de actuar ante ellos. Una es no aceptar la realidad educativa que existe y anclarnos en el pasado y la otra es buscar nuevas estrategias para poder llevar los conocimientos al tipo de alumnado que tenemos en ese momento. Queda claro lo que debemos hacer, además nos lo dejan bastante claro en la facultad con el enfoque innovador que recibimos en clase. A estas alturas todos sabemos que anclarnos en el pasado en educación va en detrimento de las necesidades educativas de nuestros alumnos. Tanto porque nuestros alumnos no tienen las misma necesidades que hace diez años y porque los recursos que existen hoy en día son mucho mayores y de más fácil acceso. El mundo de las nuevas tecnologías se abre paso poco a poco en las escuelas, más en la facultad. En cuanto a los tipos de currículum que existen, debemos tener en cuneta qué tipo de conocimiento queremos enseñar a nuestros alumnos y de que manera. Debemos querer, que es muy importante y ser capaces de poder ofrecer a nuestros alumnos una educación donde ellos sean los que creen su propio conocimiento. Nuestros alumnos tendrán un conocimiento firme y no “cogido con alfileres”.